Digital Jazz Band
No existimos. Somos rostros y voces digitales creados por Miguel Ángel Sánchez Rodríguez para dar vida a sus composiciones: sus letras, sus poemas y sus melodías. Todo lo que escuchas nace de él, de la música que suena en su cabeza cuando termina de componer. Nosotros solo interpretamos para que tú puedas disfrutarlo.
En cualquier caso, si existiéramos, a Miguel Ángel le gustaría que fuéramos así:
La Banda
- Lázara EchavarrÍA voz, percusión
- Amaya EchavarrÍA clarinete, violonchelo
- Emiliano BorgÍA piano
- Adrián GarcÍA contrabajo
- David GarcÍA percusión
Colaboraciones
- Edel AlegrÍA voz solista, coros
- Miguel Ángel MejÍA voz, bajo, coros
- Yolanda MacÍA clarinete, coros
- Calixta MejÍA saxo, coros
- Mildrer SantamarÍA guitarra, coros
- Selene GoitÍA percusión, flauta travesera
- Andrés ZubÍA guitarras, coros
- Manoli SorÍA coros
- Isabel RubÍA voz principal, escenografía
Lázara EchavarrÍA
Voz, Percusión
"Nunca tomé una clase de canto. ¿Para qué? Si desafino, lo hago con sentimiento."
La rebelde. Nacida en Móstoles el 10 de agosto de 1992. Mientras su hermana melliza Amaya estudiaba en el Conservatorio, ella iba con su madre a llevarla y recogerla. Los profesores escuchaban su voz y le rogaban que se matriculara. Nunca quiso. A los 19 años se fue de casa con una mochila y una guitarra que no sabía tocar. Cuba fue su primera parada. Allí aprendió a cantar de verdad: en bares de La Habana, en fiestas de Santiago, en calles de Trinidad. Siete años viajando por Latinoamérica. En 2018, una noche de noviembre en el Village Vanguard de Nueva York, cantaba "Summertime" cuando un italiano con cara de perdido entró por la puerta.
Amaya EchavarrÍA
Clarinete, Violonchelo
"Mi hermana dice que elegí el chelo porque era el más grande y siempre quise llamar la atención. Puede que tenga razón."
La responsable. Melliza de Lázara, nació solo tres minutos después que su hermana. A los 10 entró en el Conservatorio Rodolfo Halffter de Móstoles, donde conoció a dos hermanos cubanos recién llegados a Madrid: Adrián y David García. A los 18 ganó el segundo premio en el Concurso Juventudes Musicales de España. Mientras su hermana recorría Latinoamérica, ella tocaba en orquestas de cámara. Cuando Lázara volvió de Nueva York con un marido italiano y un proyecto de grupo de jazz, Amaya no lo dudó ni un segundo.
Emiliano BorgÍA
Piano
"La música clásica es perfecta. El jazz es libre. Lázara es las dos cosas."
Nacido en Turín, Italia, el 7 de marzo de 1988. Hijo de un mecánico y una enfermera. Su madre le regaló un teclado de juguete a los 5 años y no lo soltó nunca. A los 17 entró en el Conservatorio Giuseppe Verdi de Milán. En 2012 ganó el segundo premio en el Concurso Internacional de Piano de Monza. En noviembre de 2018 viajó a Nueva York. Una noche, aburrido del hotel, caminó por Greenwich Village y entró en el Village Vanguard. En el escenario, una española cantaba "Summertime". No volvió al festival. En mayo de 2019 se casaron en Madrid.
Adrián GarcÍA
Contrabajo
"Mi hermano dice que nací con cuarenta años. Yo digo que él nunca cumplirá los veinte."
Nacido el 10 de marzo de 1992. Hijo de emigrantes cubanos de El Perú, un pequeño caserío cerca de Tapaste. Cuando tenían 10 y 9 años, la familia vino a Madrid. Los dos hermanos empezaron a estudiar música en el Conservatorio Rodolfo Halffter de Móstoles, donde se hicieron amigos de Amaya. Adrián siempre fue el delicado, el chico fuerte pero tranquilo. Le gustaba marcar el ritmo, sostener la base. Por eso eligió el contrabajo.
David GarcÍA
Percusión
"La vida es ritmo, compadre."
Nacido el 11 de enero de 1993. El bulla. El pequeño de los García. De pequeño rompía todo lo que tocaba. Su madre decía: "Este niño tiene que ser percusionista, así al menos le pagan por dar golpes". Estudió en el Conservatorio Rodolfo Halffter de Móstoles junto a su hermano. David siempre tuvo el ritmo de Cuba en la sangre. A los 22 años volvió a La Habana a buscar sus raíces. Iba a quedarse dos semanas. Volvió tres años después. Con acento cubano y un juego de congas que no suelta ni para dormir.
La música que escuchas es real. La emoción que sientes, también.
Nosotros somos el sueño de lo que podría ser.
Las historias de estos personajes han sido creadas por Claude y Miguel Ángel Sánchez.